"Son despidos totalmente injustificados porque la empresa no tiene pérdidas, sino beneficios", afirmó Santiago Glodosindo de CC.OO. Leer . Escuchar
Leer la noticia en El Mundo | Decenas de empleados se manifiestan contra los despidos del Hotel Ritz





July 13th, 2009 at 10:21 am
Amparandose en la crisis, existe un monton de empresarios y directivos anticuados, que solo saben aplicar las viejas recetas, despidos y ahorro, ante la menor dificultad. Creo que ha llegado el tiempo de la originalidad y creatividad en la dirección de empresas. Estos dinosaurios, el suizo Anton Kung es uno de ellos, sobran ya en en un hotel, que es simbolo de un Madrid moderno, entusiasta y dinámico, que aspira a organizar unas olimpiadas.
July 22nd, 2009 at 10:01 am
El desapego y desinterés de la administración local y nacional, en el cuidado del patrimonio artÃstico y cultural del estado, es patente. Soy liberal, y conozco perfectamente que vivimos en un mundo global, en el que el proteccionismo de la empresa nacional es algo ya obsoleto, y que la procedencia de sus directivos, es algo que carece completamente de importancia.
Pero en este asunto estamos hablando de historia y cultura de Madrid, y no puede ser que a cargo de esta institución, me refiero a su gerente Antón Kung, figure una persona, que por no interesarle España, apenas chapurrea nuestro idioma, que desconoce profundamente el panorama polÃtico y empresarial en el que vive, del cultural ni hablamos, y que únicamente entiende de números.
Este directivo, ha tenido la suerte de contar con el viento a favor, durante unos años de crecimiento económico, y se ha valido del buen nombre del hotel Ritz para justificar los buenos resultados ofrecidos hasta ahora, pero su ineptitud ha quedado patente en cuanto la crisis le ha tocado, entonces ha sacado todo lo peor que lleva dentro, es decir despotismo, desprecio, arrogancia y toda la soberbia propia de los hombres sin atributos.
Según empecé escribiendo, este asunto sobrepasa el ámbito estrictamente empresarial, y si todavÃa aprecian algo los polÃticos locales y nacionales, nuestro patrimonio cultural, deberÃan intervenir para frenar el deterioro orgánico y urbanÃstico de este carismático hotel.