Nunca le gustaron demasiado las clases, pero aquel grito insultante –teóricamente con pretensiones de estÃmulo– fue definitivo. Su padre, Albert, dejó de llevarle al club de tenis el dÃa en que el mon
Leer la noticia en El Periódico | JORDI ARCARONS RABADÀ: “Dejé de ir a clase de tenis el dÃa en que el monitor me insultóâ€




